El hombre es un ser trascendental

El foco y campo de actividad del Grupo Phronimos gira en torno un principio: el hombre es un ser trascendental con expresión material, cuyo estado natural es compartir en la Totalidad del Ser. La primera premisa es que la integración de una conciencia trascendental en la vida diaria es una necesidad psicológica, social y cultural del ser humano.  Éste es el elemento central para realizar el Bienestar individual y social, el primer ladrillo para realizar el estado natural del ser humano completo.

Una plataforma de compasión: sagrado en lo profano

Phronimos es una plataforma que apoya todo tipo de actividades y expresiones que vayan en la línea de esta orientación que es neutral al tomar una postura fenomenológica en cuanto a la experiencia espiritual y compatible con todas las religiones y tradiciones espirituales.

Un ser humano completo que ha realizado la integración completa de la conciencia trascendental en su día a día, para quien lo sagrado se encuentra en lo profano, será por naturaleza un ser compasivo, satisfecho, multidimensional, creativo y ético. Por eso, las actividades del Grupo Phronimos tienen como cometido incrementar la compasión, la expresión artística e intelectual, la ética y el apoyo a aquellos instrumentos que inducen la apertura trascendental.

En su orientación hacia la herencia cultural, Phronimos busca redescubrir y sacar a la luz la herencia de la humanidad, en la que el hombre, como ser trascendental, es el punto central. Esto puede ser verificado en muchas áreas y dimensiones de la historia y la cultura.

Phronimos persigue también establecer lugares de belleza y harmonía donde la gente pueda reunirse y compartir la herencia común de la humanidad: que el hombre es un ser espiritual, cuyo estado natural es compartir en la Totalidad del Ser.

Cohesión global

En el desarrollo actual del mundo, vemos movimientos hacia una integración de “oriente y occidente”, llámese integración Eurasia o globalización. Aunque esta fusión tiene una motivación económica, es también paradigmático y tendrá, inevitablemente, un impacto social, cultural y filosófico. Desde nuestro punto de vista, la filosofía de vida de Yoginâm Frédéric tiene el potencial para ser catalítica en este diálogo entre oriente y occidente, a favor de la cohesión de un mundo global, ya que incorpora las diferentes dimensiones de la experiencia y la percepción que caracterizan las formas de percepción orientales y occidentales. Puede actuar como un traductor de la diversidad de mundos en las dimensiones psicológica, cultural y religiosa.

El arte de vivir

Reconocer nuestra naturaleza trascendental y dirigir la experiencia de la vida hacia la consecución del Bienestar puede ser considerado como El arte de vivir. Un arte que tiene el potencial de resolver todas las dificultades en todos los niveles de la existencia humana y proporcionar un significado y un valor muy profundos a la vida. Un arte creativo fundamental para el desarrollo de culturas harmoniosas que, en su diversidad, puedan conformar una sociedad global pacífica y con sentido.