La herencia humana

Nuestro presente evolutivo está en constante transformación hacia nuestro pasado. La historia es siempre una creación del pasado. A este “hoy”, jamás podremos volver. Siempre tendremos que encontrar nuevas aplicaciones para su herencia. Esta creación en constante intercambio es la evolución. Desde un punto de vista materialista, nuestra evolución está guiada por la adquisición de conocimientos. Sin embargo, más importante que eso es la evolución social que nace de la idea subyacente, siempre cambiante. Esta “idea” (Gr:    ) determina el sentido que damos a la vida y, de ahí, deriva la naturaleza de nuestra relación con el mundo.

Idea subyacente

Los pensadores utópicos de oriente y occidente han estado siempre explorando esta idea subyacente, tanto en el sentido religioso como secular del asunto. Su principal objetivo ha sido siempre mejorar el estado del ser humano. Al visualizar este ideal, pretenden crear un sociedad justa en la que todo el mundo pueda desarrollar de forma autónoma el potencial inherente de lo que significa ser humano.

La pérdida de ideales

A comienzos del siglo veintiuno, vemos un importante colapso del propósito idealista. La corriente dominante de la estructura económico-política del mundo ya no está dirigida hacia la creación de una sociedad justa. El beneficio de todos ha sido sustituido por un avaricioso furor cuyo objetivo es obtener la máxima ganancia para unos pocos en perjuicio de la mayoría. La explotación sin sentido de los recursos naturales y humanos en el pasado ha generado una crisis y es ahora cuando se ponen de manifiesto sus graves consecuencias para las condiciones de vida en este planeta.

Enfermedad individual y social

Frédéric Antonious ve la creciente enajenación de nuestra naturaleza trascendental como una de las causas fundamentales del actual estado global. A nivel individual, esta enajenación conlleva un incremento del estrés, la ansiedad, enfermedades y malestar. A nivel social, se ha demostrado en una explotación desenfrenada de los instintos humanos básicos, como la avaricia, la lujuria y el poder, tanto en forma de agresión abierta como en una gestión sofisticada y sutil.

Cómo estar bien

Nuestro estado trascendental del ser tiene sus raíces en la totalidad de la que todos formamos parte. Aceptar la totalidad del ser significa afirmar nuestro estado natural y nos conduce, por lo tanto, a un mayor Bienestar individual y de la sociedad. Esta aceptación no sólo genera tolerancia sino también la aceptación de las diferencias, invitando al respeto hacia los demás y su cometido, lo que resulta esencial para la corriente globalizadora del mundo, cuya principal orientación es la sustitución de la dominación por la cooperación.

La trascendencia natural

Las personas somos primeramente seres espirituales con una expresión material en la vida. Así lo afirman las diferentes religiones y tradiciones espirituales del mundo. Estas tradiciones han estado siempre dirigidas a la preservación de la conexión con nuestra naturaleza trascendental. Sin embargo, esta conexión no tiene por qué ser necesariamente religiosa o espiritual. Nuestra naturaleza trascendental es una cualidad psicológica que forma parte de todos. Cuando perdemos esta orientación trascendental, nos dejamos llevar a la deriva individual y socialmente.

Traspasar los límites de la conciencia ordinaria

Recordar nuestra naturaleza trascendental requiere una sutil interacción, y la conciencia ordinaria sólo puede enfocar esa interacción indirectamente. Redescubrir el valor de la meditación en la vida diaria afirma lo anterior. Además de la meditación, existen otras herramientas que son efectivas en la sintonización con el estado natural del ser.

Grupo Phronimos

El Grupo Phronimos es una plataforma sin ánimo de lucro que propone, apoya y participa en proyectos dirigidos a mejorar la calidad de la vida humana y ambiental. El Grupo ve la expresión artística como una de las herramientas para ampliar la conciencia y para la creación de alegría y belleza como un ingrediente fundamental para enriquecer la existencia, y persigue la preservación la herencia cultural humana y la creación de nuevas aplicaciones para dicho fin y desarrolla iniciativas que mejoran el entendimiento y la compasión a través de la aceptación y el amor.